May 29, 2018

Ser cristiano en Europa Occidental

Aunque la mayoría de los cristianos de Europa no son practicantes, difieren de las personas sin religión en sus actitudes hacia los musulmanes y los inmigrantes, sus puntos de vista sobre Dios y sus opiniones sobre el papel que tiene la religión en la sociedad.

(Arterra/UIG via Getty Images)
(Arterra/UIG via Getty Images)

Europa Occidental, donde el cristianismo protestante tuvo su origen y el catolicismo lleva radicado la mayor parte de su historia, se ha convertido en una de las regiones más laicas del mundo. A pesar de que la mayoría de los adultos afirman que fueron bautizados, en la actualidad muchos no se describen a sí mismos como cristianos. Según una nueva e importante encuesta del Pew Research Center sobre las creencias y prácticas religiosas en Europa Occidental, algunos dicen que se han distanciado gradualmente de la religión, han dejado de creer en las enseñanzas religiosas o se han alejado debido a los escándalos o las posturas adoptadas por la iglesia en relación con los asuntos sociales.

No obstante, la mayoría de los adultos encuestados siguen considerándose cristianos aunque en raras ocasiones acudan a la iglesia. La encuesta indica que los cristianos no practicantes (definidos, para los fines de este informe, como personas que se identifican como cristianas pero acuden a servicios religiosos no más de varias veces al año) constituyen el mayor porcentaje de la población en toda la región. En todos los países, con excepción de Italia, son más numerosos que los cristianos que acuden a la iglesia (aquellos que acuden a servicios religiosos al menos una vez al mes). Los cristianos no practicantes también superan en número a la población sin religión (personas que se identifican como ateas, agnósticas o de ninguna religión en particular en ocasiones denominadas «personas sin religión») en la mayoría de los países encuestados.

El estudio del Pew Research Center –para el que se realizaron más de 24 000 entrevistas telefónicas a adultos elegidos al azar, incluidos a cerca de 12 000 cristianos no practicantes– concluye que la identidad cristiana sigue siendo un marcador importante en Europa Occidental, incluso entre aquellos que acuden a la iglesia en raras ocasiones. No es tan solo una identidad «nominal» desprovista de importancia práctica. Por el contrario, las opiniones religiosas, políticas y culturales de los cristianos no practicantes a menudo son distintas de las de los cristianos que acuden a la iglesia o los adultos sin religión.

Ciertamente, la identidad cristiana en Europa Occidental está asociada a niveles más altos de sentimientos negativos hacia los inmigrantes y las minorías religiosas. En resumen, quienes se identifican como cristianos (ya sea que acudan a la iglesia o no) son más proclives que las personas sin religión a expresar opiniones negativas sobre los inmigrantes, así como sobre los musulmanes y los judíos.

Por ejemplo, en España, el 38% de los cristianos que acuden a la iglesia, al igual que aproximadamente el mismo porcentaje (43%) de los cristianos no practicantes, manifiestan que el Islam es fundamentalmente incompatible con la cultura y los valores españoles. Sin embargo, entre los adultos sin religión, un menor porcentaje (29%) dice que el Islam es fundamentalmente incompatible con los valores de su país. Existe un patrón similar en  Europa sobre si deberían imponerse restricciones al atuendo de las mujeres musulmanas en público: los cristianos son más proclives que las personas sin religión a decir que a las mujeres musulmanas no se les debería permitir ningún atuendo religioso.

Los cristianos que acuden a la iglesia, los cristianos no practicantes y las personas sin religión también se diferencian por sus actitudes hacia el nacionalismo. En comparación con los cristianos que acuden a la iglesia, los cristianos no practicantes son menos propensos a expresar opiniones nacionalistas. Sin embargo, los cristianos no practicantes son más propensos que las personas sin religión a afirmar que su cultura es superior a la de los demás y que es necesario tener antepasados del país para compartir la identidad nacional (p. ej., para ser realmente español, hay que descender de una familia española).

Por ejemplo, en España, aproximadamente tres cuartos de los cristianos que acuden a la iglesia (76%) manifiestan que es importante descender de una familia española para ser «realmente español». Entre los cristianos no practicantes, el 64% adoptan esta posición, pero esta cifra sigue siendo mayor que el 42% de adultos españoles sin religión que dicen que descender de una familia española es importante para ser realmente español.

La encuesta, que se llevó a cabo después de que se produjera un aumento de la inmigración a Europa procedente de países mayoritariamente musulmanes, incluía muchas otras preguntas sobre la identidad nacional, la pluralidad religiosa y la inmigración.

La mayoría de los europeos occidentales manifiestan que están dispuestos a aceptar a musulmanes y judíos en sus vecindarios y en sus familias, y la mayoría rechaza las afirmaciones negativas sobre estos grupos. En general, la cantidad de los encuestados que dice que los inmigrantes son honestos y trabajadores es mayor que la cantidad de los encuestados que opinan lo contrario.

Sin embargo, emerge un patrón claro y coherente: tanto los cristianos que acuden a la iglesia como los no practicantes son más propensos que los adultos sin religión de Europa Occidental a expresar opiniones nacionalistas, contra los inmigrantes y contra las minorías.

Hay también otros factores, además de la identidad religiosa, que guardan una estrecha relación con estas posiciones. Por ejemplo, un nivel de educación más alto y el hecho de conocer personalmente a alguien que es musulmán tienden a ir de la mano con una mayor apertura de miras con respecto a la inmigración y las minorías religiosas. En cambio, la identificación con la derecha política está fuertemente vinculada a posiciones contra la inmigración. Aun así, incluso después de usar técnicas estadísticas para controlar estos y otros factores (como la edad y el sexo), los europeos occidentales que se identifican como cristianos son más proclives que las personas sin religión a expresar sentimientos negativos hacia los inmigrantes y las minorías religiosas.

Otras diferencias fundamentales entre los cristianos no practicantes, los cristianos que acuden a la iglesia y los adultos sin religión son las siguientes:

  • Si bien muchos cristianos no practicantes dicen que no creen en Dios «tal y como se describe en la Biblia», tienden a creer en un poder superior o una fuerza espiritual. En cambio, la mayoría de los cristianos que acuden a la iglesia dicen que creen en la descripción bíblica de Dios. Una clara mayoría de los adultos sin religión no creen en la existencia de ningún tipo de poder superior o fuerza espiritual en el universo.
  • Los cristianos no practicantes tienden a expresar opiniones más positivas que negativas hacia las iglesias y las organizaciones religiosas, y dicen que prestan un servicio a la sociedad ayudando a los pobres y uniendo a las comunidades. Sus actitudes hacia las instituciones religiosas no son tan favorables como las de los cristianos que acuden a la iglesia, pero son más propensos que los europeos sin religión a decir que las iglesias y otras organizaciones religiosas contribuyen positivamente a la sociedad.
  • La inmensa mayoría de los cristianos no practicantes, al igual que la inmensa mayoría de las personas sin religión de Europa Occidental, están a favor del aborto legal y del matrimonio entre personas del mismo sexo. Los cristianos que acuden a la iglesia son más conservadores en estos asuntos, aunque incluso entre los cristianos que acuden a la iglesia hay un importante apoyo (en muchos países mayoritario) al aborto legal y al matrimonio entre personas del mismo sexo.
  • Casi todos los cristianos que acuden a la iglesia y son padres o tutores de niños menores de edad (menores de 18 años) manifiestan que están criando a esos niños en la fe cristiana. Entre los cristianos no practicantes, una cantidad algo menor (aunque no dejan de ser una mayoría abrumadora) dicen que están criando a sus hijos como cristianos. En cambio, los padres sin religión por lo general están criando a sus hijos sin ninguna religión.

Estos son algunos de los principales hallazgos de la nueva encuesta del Pew Research Center. El estudio, financiado por The Pew Charitable Trusts y la Fundación John Templeton, forma parte de una iniciativa mayor del Pew Research Center para entender los cambios religiosos y su impacto en las sociedades del mundo.

Los resultados se encuentran disponibles en http://assets.pewresearch.org/wp-content/uploads/sites/11/2018/05/24143207/Being-Christian-in-Western-Europe-Overview-FINAL-SPANISH.pdf (resumen en español) y aquí http://www.pewforum.org/2018/05/29/being-christian-in-western-europe/ (reporte completo en inglés).

 

Este resumen de hallazgos fue traducido al español del inglés.